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Carrito

Un juego muy divertido

¡Hola de nuevo, tribu!

Quería enseñaros un juego manipulativo para trabajar los colores. En él, los peques de la casa deben utilizar las manos o unas pinzas para colocar a cada bichito en la madriguera que le corresponde. Es una manualidad que requiere un poco de tiempo, pero a la vez muy sencilla.

Un juego muy divertido

Para ella, necesitamos:

  • Una caja (puede ser de zapatos)
  • Los tubos del rollo de papel de wáter (tantos como colores queramos que tenga el juego)
  • Cola o silicona
  • Pintura de los colores que haya en el juego
  • El material para crear los bichitos (que os comento después)
  • Cola blanca y papel de cocina (opcional)

Pasos:

  1. Marcamos círculos en la tapa de la caja. Como referencia, podemos aprovechar un tubo de papel de wáter y recortarlos un poco más pequeños. Personalmente, os recomiendo una tijera de manicura o una un poco curva ya que la curvatura y el tamaño  hacen que resulte más fácil de manejar.
  2. Si queremos dar un poco de forma o textura a los bordes de los cortes, o bien reforzar el espacio que queda entre agujeros, podemos pegar trocitos de papel de cocina con una mezcla de agua y cola blanca a partes iguales. Entonces, habrá que esperar a que se seque.
  3. Pintaremos el interior de los rollos de papel de wáter de los colores que hayamos escogido.

Un juego muy divertido

  1. Una vez la tapa se haya secado, decidiremos cómo decorarla. Como la nuestra es una guarida de bichitos, usé marrón con toques de verde como si fueran hierbas; pero si preferís otra temática (un garaje, un árbol, una casa, etc.) sólo tenéis que dejar volar vuestra imaginación. Eso sí, para que cueste menos reconocer los colores, os recomiendo pintar los bordes de los agujeros con ellos.
  2. Si queremos que quede más brillante, cuando esté seco se le puede dar una capa con cola blanca.
  3. Después, tendremos que recortar los rollos de papel para que quepan dentro de la caja en vertical, y pegar cada rollo coincidiendo con el agujero de su color.

¿Qué nos faltarán? Las pinzas (si nos hacen falta) y los bichitos. Tras sopesar opciones, yo decidí hacerlos con pompones porque a Minina le gustan mucho. Para ello, los pegué y les puse ojos con silicona caliente. Y para complicar un poco la cosa más adelante,  creé otros bichitos con dos bolas de colores diferentes. Así, Minina tendrá que decidir si los pone en uno de los dos colores, o bien en el color que se crea al mezclarlos.

Un juego muy divertido

¿Otras posibilidades? Usar otros materiales como jumping clay o plastilina, o bien nueces pintadas. En caso de que la temática sea diferente, os tocará ser creativos.

Una vez preparado, se lo presentamos al peque para que coloque cada bichito en su lugar correspondiente. Como ya os he comentado, la idea en Villa Felina es usar pinzas, aprovechando unas que tenemos de Learning Resources muy chulas (y de las que hablo aquí) pero también se puede jugar con la mano u otros objetos, como hace Minina en esta foto:

Un juego muy divertido

Como podéis ver, es una manualidad fácil, pero que da lugar a un juego beneficioso para los niños en varios aspectos:

  • Se trabajan los colores.
  • Se desarrolla la psicomotricidad fina y la relación-mano ojo.
  • Se mejora la concentración.
  • Ayudamos a aprender a gestionar la frustración si no consiguen colocar las piezas a la primera.
  • Fomentamos el reciclaje y la reutilización de materiales

Espero que os haya gustado y nos leemos en breve.

Un abrazo =^-^=

Diario de una Mamá Gata

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